La tarde anterior, detrás del telón después de “La
Clemenza di Tito”, alguien comentó: “Si alguien quisiera borrar
la mitad del mundo musical, sólo tiene que soltar una bomba sobre
el Kleines Festspielhaus mañana a las 11h. Aunque el chiste fue
dudoso, la frase volvió a mi mente muy a menudo el 27 de agosto,
antes, durante y después del “Geburtstagmatinee” Organizado por
la ciudad y región de Salzburg, el Salzburg Festspiele, y Polydor
International, para el 85 cumpleaños del Prof. Karl Böhm. Antes,
cuando fui Presentada por Elisabeth Schwarzkopf a Otro miembro del público
invitado, Aldo Noni (quien fue Zerbinetta en “Ariadne”, dirigido por Böhm
en Viena en el 80 cumpleaños de Strauss), observé la llegada,
a pesar de los admiradores y turistas, de Dietrich Fischer-Dieskau, Anja
Silja, Christoph von Dohnányl, Hans Hotter, Gundual Janowitz, José
van Dam, Jean Pierre Ponnelle, Gunther Schneider-Siemssen, y otros. Mientras
la fluyente fila cargada de admiradores de Böhm, llenaba el escenario
con Martti Talvela (tocando “Sone of the Flea” de Mussorgsky), Ileana Cotrubas
(interpretando dos canciones rumanas), José Carreras (ofreciendo
una de las favoritas de Böhm, “Granada“) y Edita Gruberova (cantando
“Amor” de Strauss), me encontré con Leonie Rysanek entre el público,
Hermann Prey me aseguró que, tocando el acordeón, para acompañarse
en la comedia musical sobre palabras, el “Böhmer Wald”, había
sentido algo único, aunque así se ganaba la vida cuando joven,
y la gente hacía broma con Piero Cappuccilli, por la lluvia que
persistía a pesar de sus gafas de sol y su versión de “O
sole mio “...
Pero para
volver al “durante”, siguiendo con el homenaje a Böhm y la puesta
de “Ardiadne”, la ocasión fue dividida en “Vorspiel” y “Oper”, con
Haushofmeister en el personaje Uli Märkle, de Polydor, también
responsable, con Peter Mitttermayr, de la escenificación. Todo estaba
de punta en blanco para el II Acto de “Ariadne” de Jürgen Rose: la
nueva producción, por Rose y Dorn, fue el regalo del Festival a
Böhm por sus 85 años, de los que 41 lo han visto presentando
a lo largo de 350 óperas y conciertos en el Festival de Salzburg.
Representantes de Salzburg y Austria
presentaron su homenaje en forma de regalos y discursos (incluso el Presidente
de la República, Dr. Rudolf Kirschscläger), y el viejo amigo
Prof. Gustav Rudolf Sellner, -igual que Herbert von Karajan- habló
más que nadie, regalando a su colega una colección de cintas
de las doce óperas dirigidas en Salzburg por el “Grand Old Man”,
¡y acompañó a los miembros del coro del Wiener Staatsoper
para cantar (¡Karajan cantando!) un canon de Palestrina. Puntos culminantes:
Marcel Prawy, tan popular por sus lecturas de ópera tan informativas
y divertidas, “cantó” una parodia Zerbinetta, “Grossmaechtiger Herr
Generalmusikdirektor”; James King, presentado por Märkle como “nuestro
Bacchus de Ciudad Dodge” se presentó en el escenario con disfraz
completo de “cowboy” para dar un relato apasionante de “Dein ist mein ganzes
Herz”; un quinteto de viento del Wiener Philarmoniker tocó un divertido
pastiche de Wagner, Strauss, Bizet y otros compositores; Christa Ludwig,
acompañada por James Levine, dio La Canción de Cumpleaños
de Böhm, escrita el día anterior por Leonard Bernstein, una
melodía tradicional completa, pero sin letra; el Papageno del momento,
Christian Boesch, tocó la guitarra con su asombroso dialecto vienés;
Mirella Freni y el Tölzer Knabenchor cantaron “Caro mio Böhm”
bajo la dirección-debut de Giulietta Simionato; Simionato, después
de los puntos culminantes del día, ofreció su excelente interpretación
de “Non so Piu”, aunque cantó en una octava más baja, mostrándose
como el Cherubino que fue bajo la dirección del mismo Böhm.
El celebrado expresó su agradecimiento en tonos muy tiernos y dulces.
Nota final: el “Stadtsaal”, que une el Kleine Festspielhaus con el Felsenreitschule,
desde ahora se llama la “Karl-Böhm-Saal”.