Fui citada en el Gran Teatro del Festival. Estuvimos sentados en la sala destinada a los directores de orquesta, alrededor de una confortable mesa camilla. El maestro, ceremonioso al principio se abrió sencillamente al diálogo después de algún que otro comentario sobre el magnífico tiempo que reinaba en la ciudad de Mozart.
Cuando Karl Böhm se
refirió a su ya lejana visita a España, comentó:
En Madrid y en Barcelona estuve
con la Orquesta Filarmónica de Viena y recuerdo que en Barcelona
tuve tanto éxito con la “Novena” de Beethoven, que tuve que “dar
la vuelta” al edificio donde actué y más que un director
creí ser un torero, ¡por aquéllo de la “vuelta al ruedo”!
Maestro, ¿qué
significado tiene para Vd. el nombre de España dentro del campo
de la música?
No conozco la música
española, por lo tanto no puedo dar una información sobre
ella. Siempre que he ido a España me han pedido que interprete música
alemana o austríaca.
Entonces, ¿nunca ha
interpretado música española?
Sólo obras de Falla,
aunque nunca en su tierra.
Usted es la máxima
autoridad, como director, en la obra de Mozart, ¿cuáles son
los elementos más importantes, en su opinión, a la hora de
preparar una obra del compositor de Salzburgo?
En primer lugar valoro la orquesta,
sobre todo la Sinfónica de Viena de la que soy directo de honor
desde hace 40 años y creo que no hay otra orquesta que interprete
a Mozart tan bien como ella, a excepción de la Filarmónica
de Berlín, con la que he grabado todas las sinfonías de Mozart.
En segundo lugar están los cantantes: siempre me preocupo de buscar
a los que sean más mozartianos. En tercer lugar está el texto
de las obras, como por ejemplo en el caso de Idomeneo del que existen varios,
el de Munich y el de Viena, y yo prefiero la versión de Viena, porque
me parece más dramática. -El maestro sonríe al escuchar
la traducción que hace de sus palabras el traductor-.
Maestro, ¿entiende
Vd. el castellano?
Lo entiendo porque he estado,
durante cinco años, dirigiendo una orquesta en Argentina -hace una
pausa y como recordando continúa-: Allí los profesores me
decían, después del ensayo: “ ¡Hasta mañana!”
-y lo dice en castellano- y yo les contestaba: “Hasta mañana no,
hasta luego”. -Enseguida volvemos al tema Mozart. El propósito de
mi entrevista era escucharle sobre este tema-
¿Qué diferencia
existe, para usted, entre un cantante que interpreta a Mozart y otro que
canta sólo el repertorio italiano?
Hay una gran diferencia, porque
el estilo de Mozart es muy singular y no se puede comparar con ningún
otro, a pesar de que Mozart ha escrito casi todas sus óperas en
italiano, porque entonces era la moda, no existe relación alguna
entre su música y la de Rossini; por ejemplo, “El Barbero de Sevilla”
de Rossini, contra el que no tengo nada y al cual admiro como músico,
no se puede comparar a cualquier ópera de Mozart. Mozart es incomparablemente
más profundo. La manera de cantar en Rossini es típicamente
italiana y en Mozart, aunque se cante en italiano, el estilo es totalmente
distinto. El cantante de Mozart necesita una escuela especial.
¿Qué significa
Mozart para Vd., es quizá el compositor más completo dentro
de la Historia de la Música?
Mozart es el único compositor
que ha sido capaz de expresar en música todas las cualidades y pasiones
humanas: amor, odio, confianza, tristeza... Mozart nunca ha sido un sentimental,
y en ésto se distingue de los italianos. El fue dramático
y todo lo que Vd. quiera, pero nunca un sentimental. De esta forma interpreto
yo a Mozart: con humanidad, nunca de una forma sentimental. Su música
es muy profunda; ya en la segunda frase de su Segunda Sinfonía se
manifiesta esta profundidad, incomprensible en un niño de 11 años.
Hace tiempo hablé por radio, para todo el mundo, desde la habitación
donde la madre de Mozart dio a luz y, temblando de emoción, hablé
de este fenómeno de la música que fue Mozart. Si un copista
tuviera que transcribir toda la música de Mozart, trabajando 10
horas al día, necesitaría más años de los que
vivió el compositor. Además, Mozart era muy diligente: No
sólo tenía un talento excepcional sino que se le podía
pedir, después de comer, que escribiera una serenata y, por la tarde,
se podía interpretar en un concierto.
Mozart vino al mundo ya completo
como genio. La personalidad de Mozart consiste en que un acorde en su música
es genial, mientras que en otro compositor es vulgar.
-El maestro Karl Béhm
ha quedado silencioso... - ¡Nunca he hablado tanto en una entrevista!
-exclamó con cara de cansancio. Por ello dejamos al maestro que
sabe dirigir a Mozart como nadie, pero antes le hicimos la última
pregunta:
¿Qué cantantes
españoles conoce Vd. que puedan interpretar a Mozart?
A Teresa Berganza y a Pilar
Lorengar. Ambas son maravillosas. Tengo en proyecto dirigir la película
de “Las Bodas de Figaro” en Munich y quiero que Teresa Berganza haga el
papel de Cherubino, que como Vd. sabe lo hace como nadie.