Waltraud Meier pasó
por Barcelona, y arrasó. Sus interpretaciones del “Ocaso” (como
Waltraute), “la Walquiria” (como Sieglinde) y sobre todo en el “Tristán”
(como Isolda), demostraron la alta calidad de interpretación y timbre
vocal de esta mezzo y soprano conjuntamente. Waltraud Meier ya está
haciéndose un nombre, y en mayús-culas, en el apartado de
voces wagnerianas, y sus apoteósicos triunfos en Bayreuth, donde
es una adorada eminencia, dan fe de ello; especialmente en la interpretación
de su rol más conseguido, el de Kundry. Después del concierto,
WAGNERIANA consiguió tener una animada charla, donde además
pudimos constatar su buen genio y humor.
XAVIER NICOLÁS: Según la prensa, Vd ha interpretado 17 papeles wagnerianos.
WALTRAUD MEIER: Efectivamente. Se los voy a decir, pero en orden cronológico: “Rheingold” (Fricka y Erda); “Walküre” (Siegrune, Fricka, Sieglinde); “Siegfried” (Erda); “Götterdammerung” ( Waltraute, 2ª norna); “Tristán” (Isolda, Brangäne); “Parsifal” (Kundry, Muchacha flor, primer infante); “Lohengrin” (Ortrud); “El holandés” (Mary) y “Tannhäuser” (las dos Venus).
X.N: .. . le faltara tan sólo “los Maestros Cantores” y “Rienzi” ...
W.M: Sí, pero no hay ningún papel en ellas que me interese especialmente. Desde un punto de vista de la voz, claro. De la misma manera que, por ejemplo, no me interesa el papel de Brunhilda; de las tres Brunhildas, mejor dicho.
X.N: ¿Por qué?
W.M: Bueno, debido a que las tres Brunhildas son muy especiales. La del “Siegfried”, obviamente porque nunca podría yo cantar ese papel por la tesitura de soprano y notas tan difidiles y altas; la Brunhilda del “Götterdammerung”, quizás pudiera, pero me lo pregunto de vez en cuando por qué debo cantarlo. Y de la Brunhilda de “la Walquiria” sólo podría tal vez cantar la escena con Sieglinde, también por cuestión de tesitura.
X.N: ¿Dónde se encuentra Vd. mejor, o más cómoda, como soprano o como mezzo?
W.M: Bueno, en realidad en los dos. Canto fácilmente los papeles que estudio bien, y me siento bien con las dos voces.
X.N: ¿Se conmueve Vd al cantar Wagner?
W.M: Bien, al cantar Wagner se siente algo... Es algo especial. Uno va, cuando canta, por diferentes vías. Naturalmente hay una vía de placer personal, pero hay otras de muchísimo control, o de conocimiento profundo de la obra. El gozar con la obra es más una cosa del público que del cantante, y yo espero siempre poder trans-mitir esa emoción al oyente.
X.N: Vd. no sólo es una excelente cantante, sino además una muy buena intérprete. ¿No cree que ambos papeles, cantante y actor, han de ir muy unidos siempre al interpretar una ópera?
W.M: Por supuesto, es muy importante. Cuando alguien no está dotado como actor, pues, bueno, para ello existen las versiones concertadas de óperas. Pero encuentro básico, no sólo actuar, sino la mímica, los gestos, el teatralizar lo que cantas.
X.N: ¿ Waltraud Meier es Kundry o viceversa?
W.M: Sí, ambas somos lo mismo. Es como un barril sin fondo. En cada papel que interpreto, hay algo de mí en él; pero con Kundry hay algo verdaderamente especial. Es mi papel favorito.
X.N: Podríamos recordar la polémica del “Parsifal” de Wolfgang Wagner en 1989, en el que se le acusó de una versión feminista de la obra...
W.M: Sí, especialmente el final, donde no me dejaron morir (¡a Kundry!), y estaba activamente integrada en la Trinidad, con Parsifal y el Santo Grial.
X.N: Ha habido otras escenificaciones “especiales” del “Parsifal” : Chèreau, Kupfer...
W.M: Sí, pero para mí, la mejor es la de Götz Friedrich.
X.N: ¿ Y qué le parecen los decorados “clásicos” wagnerianos?
W.M: También bien. Para mí la dirección de escena ha de ser buena e inteligente, ya sea clásica o moderna. Si los contenidos psicológicos, o los caracteres descritos están presentes; cuando está claro qué relación hay entre los personajes, si todo ello está bien definido, el resto, la verdad, es que no importa mucho.
X.N: Ya, pero, ¿no le parece que, por ejemplo, Bayreuth, el templo wagneriano, se parece cada vez más a un laboratorio de pruebas y ensayos con directores de escena que muchas veces no tienen ni idea de la obra o de música?
W.M: Sí, pero pienso que de todos modos, el estilo, a priori, no me dice si el director de escena es bueno o malo, ya sea moderno o clásico, ambos pueden estar bien, sólo que el oyente es el que ha de transformar el contenido en sí mismo que le es dado allí. El director de escena tendrá que saber transmitir ese mensaje.
X.N: Vd. ha cantado con Plácido Domingo. ¿Piensa que tiene una buena voz wagneriana?
W.M: Bueno, sí, aunque pienso que no existe una voz wagneriana particular. Yo, por ejemplo, canto Wagner con voz de bel canto, y cuando canto Verdi lo hago igual que cuando canto Wagner, exactamente igual. Para mí es lo mismo.
X.N: Su director favorito es Barenboim.
W.M: Sí, Barenboim, y después otros muchos, como Muti o Levine.
X.N: ¿Qué música escucha en su tiempo libre?
W.M: Especialmente la música sinfónica. Pero en casa, poco, ya que no estoy mucho y busco la paz, la tranquilidad. Y desde luego, nada de canto.
X.N: El repertorio wagneriano que hemos escuchado en Barcelona, no ha sido muy usual, digamos que ha sido bastante atípico para un concierto de estas características.
W.M: Bueno, yo sólo soy responsable de lo que yo he cantado, para lo cual he propuesto varias cosas. El resto no es cosa mía.
X.N: ...No, debo decir que ha sido atípicamente estupendo...
W.M: ¡Ah! Me alegro. Gracias.
X.N: El cambio de época en el tempo de las óperas, por ejemplo, un “Don Giovanni” en el Siglo XX ¿qué le parece?
W.M: A veces puede funcionar. Para mí de nuevo aquí es importante el contenido. Por ejemplo creo que Mozart no tiene época, podría transcurrir en cualquier tiempo. Si en las óperas de Mozart hay algo que atrae a los problemas del hombre de hoy, entonces se podrá adaptar esa idea a la época actual. Pero ello hay que hacerlo muy cuidadosamente. No es fácil. Hay piezas que naturalmente no funcionan bien, como por ejemplo el “Rosenkavalier” de R.Strauss y otras, ya que por su temática no es posible hacerlo. Pero cuando se trata de temas siempre vigentes, entonces sí puede funcionar.
X.N: Sí, pero los compositores, muchos de ellos, dejaron cómo y de qué manera debían estar las cosas descritas...
W.M: Sí, pero para su época. Como Wagner, gran revolucionario, quien hoy en día quizás diría cómo es posible que las cosas se representen así o asá. Los compositores, ellos mismos, eran muy criticados y juzgados a veces por sus personales puntos de vista por la opinión pública; y quizás, hoy en día, la cosa será diferente.
X.N: ¿Ha cantado Vd. Pfitzner o R. Strauss?
W.M: Pfitzer, no; y de Strauss he cantado poco: “Rosenkavalier”, “Clitemnestra” y “Ariadna auf Naxos”. Dada mi tesitura de voz. Incluso planeé cantar Salomé, pero luego vi que no era posible.
X.N: ¿Cada cuanto prepara nuevos papeles?
W.M: Depende de muchos factores, cada año, o cada dos años, en base a las ofertas que me hagan. Y de la dificultad de cada uno de los papeles, hay unos más fáciles que otros.
X.N: Para acabar, ¿qué opinión tiene de las voces españolas?
W.M: Bueno, he cantado tan sólo con Plácido Domingo, y naturalmente conozco la voz de Carreras, y la de un joven valenciano, Vicente Ombuena, que es un talento prodigioso y tiene una muy bella voz que creo promete mucho.
X.N: Muchas gracias.