COMENTARIOS DE ALICIA DE LARROCHA
Por Xavier Nicolás 
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En varias oportunidades he tenido la ocasión de hablar con la célebre pianista Alicia de Larrocha, y si bien de momento no se ha fraguado ninguna entrevista, sí me contó varias anécdotas, dignas de unas breves lineas en esta revista. Me comentaba que, cuando era alumna de piano, tenía un profesor que era muy wagneriano, el cual siempre le decía que sólo cuando pudiese interpretar al piano el fragmento del “Preludio de Amor y Muerte de Isolda”, del “Tristán”, entonces es cuando habría llegado al culmen de su carrera pianística. También me contaba que, gracias a su profesor, su amor por Wagner fue creciendo, hasta el punto de que, cuando se casó, quiso que en su boda, en la ceremonia religiosa, sonase la obertura de “Los Maestros cantores”, pero que desgraciadamente no le dejaron, ya que lo consideraron poco religioso. Por último quisiera comentar que en algunas ocasiones que hemos hablado de las buenas épocas del Liceo, y de los decorados modernos, Alicia de Larrocha, siempre ha desechado las “modernidades”, quedándose con los clásicos, por su mayor comprensión y belleza.