TENGO ante mí un
libro ajado y deslucido. El lomo maltratado, las hojas sueltas. El ejemplar
no es ninguna rareza literaria: “Ekkehard”. Un relato de Joseph Victor
Scheffel, situado en el siglo X. Este escritor es autor de “El trompetero
de Säckingen”. El libro fue editado en 1862 en su segunda edición.
Se dice que los libros tienen
el destino que sus lectores les infunden y esta es la impresión
que tuve al ver la dedicatoria, que escrita con una pluma muy fina, se
encuentra en la primera página del volumen: “Saludos y buenos deseos
para el 22 de mayo, esperando los reciba en una hora tranquila, Su Mathilde
Wesendonk. Mayo, 21-65”. El 22 de mayo es el aniversario de Richard Wagner
o sea que a qué otra persona podia haber dedicado Mathilde este
regalo.
En mayo de 1865 Wagner se encontraba
en Munich trabajando en la complicada primera representación de
“Tristán e Isolda”. El ensayo general tuvo lugar el 11 de mayo de
1865. Richard Wagner le escribió a Mathilde: “¡Amiga! El “Tristán”
será una maravilla. ¿¿Vendrá usted?? 15 de
mayo, primera representación. Su R.W.”
Accidentadas circunstancias
dificultaron el estreno del 15 de mayo. Los enemigos de Wagner exigieron
el pago de una letra de cambio y sólo con la ayuda del gabinete
de cuentas se pudo evitar la incautación de la caja del consorcio.
Súbitamente, la cantante que hacía de Isolda, Malvine Schnorr,
se vio afectada por una grave afonía y la representación
tuvo que aplazarse.
Finalmente, el 10 de junio de
1865 se levantó el telón para la primera representación.
Wagner obtuvo un gran éxito, pero los Wesendonk no estuvieron presentes.
Los tiempos del vehemente intercambio epistolar entre Wagner y Mathilde
habían terminado. El último escrito de Mathilde, publicado
por Wolfgang Golther en las numerosas ediciones de sus cartas, está
fechado el 13 de enero de 1865 y termina con las siguientes palabras: “Le
saludo de corazón, piense usted con amor en su Mathilde Wesendonk”.
Así, el mensaje escrito
en el “Ekkehard” es uno de los últimos dirigidos al amigo. La historia
novelada trata unos turbulentos amores, una pasión, unos dolorosos
remordimientos, el protagonista, en sus principales rasgos, está
inspirado en el Casus Sancti Galli, una crónica del Monasterio de
San Gallen con alusiones al autor eclesiástico del Waltharius-Liedes.
Un libro que debió impresionar a Mathilde y no sólo a ella
ya que durante la vida del autor la obra llegó a las 90 ediciones.
Joseph Victor von Scheffel (1826-1886) escribe en el prólogo del
“Ekkehard”: “Este libro fue escrito en la creencia de que la historia novelada
no daña la poesía cuando entre ambas se establece una entrañable
amistad y cuando un trabajo unificador las fusiona”.
(Reproducido de "Triebschener Blätter", núm. 54, abril-1993).