DESDE RUSIA CON PASIÓN: ELENA OBRASZOVA
Por Xavier Nicolás

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HERBERT von Karajan la definió una vez como la Mezzo-Soprano con mejor voz del mundo. No sé si será la mejor o no, pero indudablemente está entre las tres primeras, eso es irrefutable. Ganadora del concurso Viñas hace muchos años, Elena Obraszova es una profesional con una carrera ascendente y con unas posibilidades vocales muy estudiadas y trabajadas. Ha cantado numerosos roles italianos, franceses y alemanes, y lo que más destaca en ella es ante todo su buen humor, su increíble estado de ánimo en todo momento.

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XAVIER NICOLÁS: Señora Obraszova, ¿Por qué canta?

ELENA OBRASZOVA: Por amor. (Y aquí lanza una carcajada que fácilmente contagia). Bueno, desde los cinco años, que yo recuerde, quería cantarlo todo. Era todo mi afán de niña. Todo el mundo decía que no cantara tanto, y me decían en plan sarcástico: "iAh, esta artista, esta artista!", pero yo seguía cantando, aunque me enfadaba con ellos. Yo cantaba como un pajarito, bueno, o como un grillo al principio, porque no hacía más que coloratura tras
coloratura, finalmente a los 14 años ya tenía una buena voz de barítono y ya cantaba algo más en serio..
 

X.N: ¿ Qué empezó a cantar?

E.O: Bueno, primero empecé cantando valses de Strauss, después canciones de Zíngaros, y ya empecé a preocuparme para estudiar seriamente a cantar. Pero mi padre dijo que ni hablar, no quería que yo cantase. El me decía que si yo me dedicase a cantar tendría que ser una “prima donna” y ser muy buena, pero eso lo veía dificil y no quería que yo fuese una cantante del montón que actuara en pequeños teatros de provincias. Y por eso se negó a que estudiase canto.

X.N: . . .Pero finalmente venció usted...

E.O: Si, más o menos. Estuve a punto de empezar con el Instituto de la Radio en Moscú, y me iba a presentar a un examen que hacían, pero al final, gracias a Dios no me presenté. Y entonces me fui directamente a matricular al Conservatorio de Leningrado, mi ciudad natal. Allí empecé a estudiar, no sólo música, sino historia, literatura, etc., y así, poco a poco fui llegando a cantar en diferentes Teatros de Rusia, Europa...

X.N: ¿ Cómo se desarrolló su carrera?

E.O: Bueno, cuando parecía que todo iba bien, llegaron tres años malísimos, en que mi profesora no entendia lo que pasaba con mi voz. Ella decía que nunca había tenido una alumna tan rebelde como yo, con gran talento -decía- pero con tantos problemas para enseñarme a cantar. Ella no entendía nada. Finalmente al tercer año resucité y empecé a cantar fluidamente. Entonces empecé a presentarme a concursos en Rusia, donde gané algunos Palmarés de Oro, como el importante concurso Glinka. Y después llegó el Teatro Bolshoi. Allí canté, les gustó y me dijeron que debía seguir allí cantando para ellos, pero yo quería seguir estudiando, y de un modo u otro fui estudiando año tras año, y estudiando también papeles en el Teatro, comencé a estudiar también con pianistas privados para poder dar conciertos...

X.N: ...Debió desde luego de estudiar mucho...
 

E.O: Eso es precisamente lo más gracioso del caso, que yo pensé que al coger la carrera de canto no tendría que estudiar, que me iba a librar de los estudios, y mira por donde no paré de hacerlo.

X.N: ¿Qué prefiere cantar?

E.O: Bueno, eso es difícil de decir. Me gustan muchos compositores, pero creo que me quedo con Puccini. Para mí es el más grande. Como músico, como estilista, como compositor de melodías, es como un Dios. También amo mucho a compositores como Rachmaninoff y Tschaikovsky, así como, naturalmente, Verdi. Pero de todos modos, desgraciadamente no hay tanta música para Mezzo como para Tenores o Sopranos.

X.N: ¿Está más a gusto cantando óperas o conciertos de Lieder?

E.O: Bueno, cuando era joven realmente me encontraba mejor cantando Opera, pues tenía más fuerza y ganas de cantar. Ahora lo ideal para mi es cantar conciertos, me siento mejor, es algo más espiritual, más de mi misma, más personal que una ópera.

X.N: ¿Qué música escucha en su tiempo libre? ¿Le gusta ¡a música moderna?

E.O: No, la música moderna no me gusta, no me interesa. En cuanto a la música que escucho, especialmente me relaja Vivaldi. Me apasiona Horowitz y me interesa mucho escuchar a los grandes cantantes de siempre...

X.N: ...¿Y Wagner?...

E.O: De Wagner escucho especialmente el “Tristan e Isolda”, que no sólo es lo mejor de él, sino de toda la historia de la música. Ese tercer acto es irrepetible, increíblemente único.

X.N: Creo recordar que usted de Wagner había cantado tan sólo los Lieder de Mathilde Wesendonck.

E.O: Sí, efectivamente, son bellísimos, y es lo único que he cantado de él.

X.N: ¿ Y qué le parecen los modernos decorados de ópera que estamos viendo cada vez más a menudo?

E.O: Mira, la cosa es sencilla. Yo he cantado en la Scala de Milán el “Oedipus Rex” de Stravinsky, y como ya la música era extraña, el ambiente era extraño, pues el hecho de que los decorados fueran también extraños, pues la cosa queda bien. Pero, por ejemplo, en una ocasión que me invitaron a cantar la “Carmen” de Bizet, en que yo debía aparecer como una mutante de color rosa, entonces no me gustó, y justamente aquella representación la cancelé por eso.

X.N: ¿No cree que todo esto es una cuestión de moda?

E.O: Efectivamente. Los Directores de Escena, muchos de ellos, no tienen ni idea, y sólo hacen cosas modernas por el hecho de tener que hacer algo moderno, no porque entiendan la obra que están tratando. No tienen talento, es sólo moda. Y estoy convencida de que esto ha de volver a sus cauces, no puede durar todo el tiempo. Es como un cuadro de Rembrandt frente a las cosas que estamos viendo de arte moderno, no se puede comparar.

X.N: ¿ Quién la ha dirigido mejor?

E.O: Es difícil de contestar, pues afortunadamente a lo largo de mi carrera he podido estar con los más grandes: Abbado, Muti, Karajan, Giulini, Barenboim, Levine... aunque creo que mi corazón está, pese a todo, con Abbado.

X.N: ¿ Y su mejor partenaire como cantante?

E.O: También es difícil. Ustedes tienen muy buenos cantantes aquí en España: Kraus, el mejor Werther; Domingo, el mejor Sansón; Carreras; Aragall... es muy difícil decir quién es el mejor y además no se debe tampoco decir.

X.N: ¿ Tiene alguna anécdota divertida que contarnos?

E.O: Vamos a ver... Sí, creo recordar una muy divertida durante una representación de la “Kovantschina” en el Teatro Bolshoi de Moscú. Antes de que yo saliera a escena, iba delante mío un caballo que llevaba una carroza detrás. El caballo se puso nervioso y empezó a correr por el escenario, se llevó todo el decorado por delante y excitado por la música, se puso a hacer pipí en la parte delantera del escenario, con tan mala pata que hacía bajada y se fué todo hacia la orquesta, con el consiguiente baño y el jolgorio del público.

X.N: Realmente hilarante...

E.O: .. .Y aún me acuerdo de otra curiosa, me invitaron a cantar el “Parsifal” de Wagner en el Met de New York. La primera vez que iba a interpretar algo de él. Ya iba a prepararme el papel cuando me encontré allí con Christa Ludwig que intervenía en la “Norma” de Bellini, en un papel que yo había cantado muchas veces: el papel de la hechicera. Total que Christa me dijo que no le apetecía mucho cantar el papel aquel y entonces le propuse de cambiar, y así fue como yo cante “Norma” y Christa Ludwig “Parsifal”, con lo cual perdí la última oportunidad de cantar Wagner.

X.N: Que pena, hubiera sido interesante. De todos modos, agradecemos la intención y esperamos verla pronto en Barcelona.